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Trastornos Espectro Autista (TEA)

1-Introducción

Hablar de los TEA sigue siendo complicado para los profesionales cuando tenemos la más mínima sospecha de que un niño puede presentarlo en uno u otro grado y debemos comunicarlo a los padres.

Todos conocemos la denominación o la estereotipia “autista” para designar popularmente a una persona que resulta extraña, no se comunica adecuadamente, hace cosas incomprensibles o agita las manos de forma obsesiva.

Afortunadamente, cada día vamos conociendo más acerca del trastorno, y los nuevos criterios diagnósticos van reflejando lo que los diferentes técnicos sospechábamos respecto a este colectivo y a partir del trabajo y observación con ellos: El Autismo no es más que una forma de funcionar, de interactuar con el mundo, de forma diferente a lo que hacen la mayoría de personas. Implica una forma peculiar de procesar la información y actuar de acorde a como siente en su entorno sin entender más necesidades.

Aunque puede ser muy invalidante para algunos niños y personas respecto a su funcionamiento personal, académico y social, no siempre es así. Actualmente nos encontramos con niños diagnosticados previamente de TDAH e incluso Altas Capacidades que ante la falta de poder explicar toda su sintomatología no podemos hacer otra cosa que entenderlos en clave de ciertas características autísticas. El niño de juego muy egocéntrico, en el que el propio juego es un fin en sí mismo y más allá de la necesidad de utilizarlo como medio de comunicación o compartirlo con los otros, aunque presenta una destreza increíble en montar diferentes estructuras y construcciones. El niño que se adhiere a rutinas inflexibles, obsesivas pero no ve la necesidad de adoptar otras para acercarse a los otros o tener reconocimiento social pese a conocer todos los nombres de los dinosaurios. El niño que no diferencia entre una broma o un insulto pero es muy brillante en matemáticas.

Todos ellos serían personas o niños que de alguna manera entrarían dentro de lo que hoy denominamos TEA (Trastornos del Espectro Autista).

Veamos ahora los nuevos criterios diagnosticos del DSM-V respecto al DSM-IV.

2- Comparativa criterios TEA:

DSM-IV: Trastornos Generalizados del Desarrollo. DSM-V: Trastornos del Espectro Autista.
Trastorno Autista. Queda todo englobado dentro de la categoría TEA: Trastorno del Espectro Autista.
Trastorno de Asperger. El Autismo deja de establecerse en categorias independientes y pasa a entenderse en base a dimensiones cuantificables.
Trastorno de Rett. A partir de diferentes pruebas (ADI-R, ADOS) podemos establecer las diferentes dimensiones y su nivel de afectación.
Trastorno Desintegrativo Infantil.  
Trastorno Generalizado del desarrollo no especificado.  

3- Criterios diagnósticos DSM-V:

A Deficiencias persistentes en la comunicación social y en la
interacción social en diversos contextos, actualmente o
por los antecedentes:
1 Las deficiencias en la reciprocidad socioemocional varian, por ejemplo, desde
un acercamiento social anormal y fracaso de la conversación normal en
ambos sentidos pasando por la disminucion en intereses, emociones o
afectos compartidos hasta el fracaso en iniciar o responder a interacciones
sociales.
2 Las deficiencias en las conductas comunicativas no verbales utilizadas en la
interaccion social varian, por ejemplo, desde una comunicación verbal y no
verbal poco integrada pasando por anomalías del contacto visual y del
lenguaje corporal o deficiencias de la comprensión y el uso de gestos, hasta
una falta de expresión facial y de comunicación no verbal.
3 Las deficiencias en el desarrollo, mantenimiento y comprension de las
relaciones varian, por ejemplo, desde dificultades para ajustar el
comportamiento en diversos contextos sociales pasando por dificultades
para compartir juegos imaginativos o para hacer amigos, hasta la ausencia
de interés por otras personas.
B Patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento,
intereses o actividades, que se manifiestan (2 o +),
actualmente o por los antecedentes:
1 Movimientos, utilizacion de objetos o habla estereotipados o
repetitivos.
2 Insistencia en la monotonia, excesiva inflexibilidad de rutinas o
patrones ritualizados de comportamiento verbal o no verbal.
3 Intereses muy restringidos y fijos que son anormales en cuanto a
su intensidad o foco de interes.
4 Hiper o hiporeactividad a los estimulos sensoriales o interes
inhabitual por aspectos sensoriales del entorno.
C Los sintomas han de estar presentes en las primeras
fases del desarrollo.
D Los sintomas causan un deterioro clinicamente
significativo en lo social, lo laboral u otras areas
importantes del funcionamiento habitual.
E Estas alteraciones no se explican mejor por la
discapacidad intelectual o por el retraso global del
desarrollo.

4- Entendiendo el TEA:

Vemos, pues, que los TEA, en sus acepciones clásicas (Autismo clásico, Síndrome de Asperger, etc…) han pasado a ser agrupados dentro de una misma categoría.

Hemos ya comentado al inicio, que en este tipo de trastornos no siempre es fácil delimitarlo ya que pueden haber muchas variables implicadas y el problema no sea tanto que no dispongamos de un instrumento fiable para su detección, sino que existan diferentes modalidades y grados de afectación en los ejes fundamentales del trastorno y que, por tanto, así debemos entenderlo y tratarlo, no siendo siempre evidente cuando hemos cruzado la frontera.

Para complicar las cosas, los TEA presentan alta comorbilidad con otros trastornos que cursan con algunos síntomas parecidos aunque no todos.

Podemos poner como ejemplo el TDAH que configura un patrón de respuestas hiperactivas, con déficit de atención y cierta impulsividad. Dichos factores están también presentes, aunque de forma secundaria, en la mayoría de los TEA. Igualmente el TANV (Trastorno del Aprendizaje no verbal) suele cursar con dificultades en la relación social. Lo mismo ocurre con el nuevo trastorno (DSM-V) denominado Trastorno de la Comunicación Social englobados dentro de los Trastornos del Lenguaje.

Finalmente tenemos niños que presentan habilidades asombrosas en determinadas áreas del conocimiento, que están bajo sospecha de Altas Capacidadeso, al menos de un talento concreto, pero que presentan baja sociabilidad, rigidez cognitiva, obsesiones, rituales, etc.

A modo de esquema ofrecemos un cuadro explicativo en el que se recoge una visión actualizada, según algunos autores, del fenómeno TEA. Se trata de tener una visión más abierta y dimensional que no el clásico marcaje categorial.

En primer lugar destacamos el círculo central de menor tamaño y en el que situaríamos el Autismo más severo (el denominado clásico o de Kanner) con toda la sintomatología y con un grado de afectación grave. Es el grupo de menor prevalencia dentro de los TEA. Rodeando este círculo tenemos uno más inclusivo que comprendería los TEA en su categoría actual. Aquí podríamos incluir el Síndrome de Asperger entre otros. Se trata de un grupo más extenso y con menor afectación respecto al anterior. Finalmente se propone un tercer círculo más amplio que algunos autores denominan como Fenotipo Ampliado, mucho más extenso y que incluye a personas de funcionamiento relativamente normalizado pero que presentan alguno de los rasgos típicos de los TEA pero no todos y hace difícil su encuadre diagnóstico.

Rodeando al círculo más externo hemos añadido algunos de los trastornos que presentan cierta comorbilidad con los TEA: TDAH, TANV, Trastorno Comunicación Social e incluso algunos casos de Altas Capacidades.

5- Síntomas y características de los TEA.

Para conocer todas sus características, evaluación e intervención, les remitimos a las páginas de nuestra web que las describen en detalle bajo la antigua denominación de TGD (Trastornos Generalizados del Desarrollo):

T.G.D. Características T.G.D. Evaluación T.G.D. Intervención Síndrome de Asperger

6- Algunas pistas para su detección temprana:

Hemos comentado la comorbilidad de los TEA con otros trastornos, pero:

¿Cuáles son los síntomas básicos que pueden hacernos sospechar de la presencia de un TEA en un niño pequeño, especialmente en aquellos que tenemos bajo sospecha ya que no tenemos todos los síntomas?

Vamos a describir algunos que, a nuestro criterio, resultan muy importantes para poder saber con cierta aproximación (siempre supeditada a la evaluación final de un profesional) si estamos delante un posible TEA en alguno de sus eslabones. Todas las características expuestas no necesariamente se tienen que dar simultáneamente ya que cada niño es diferente, si bien creemos que suponen un acercamiento a su identificación.

1º- Los niños TEA, en algunos casos, pueden tener un juego muy creativo y desarrollado. No obstante, vemos pronto que dicho juego es muy egocéntrico. El niño no lo utiliza como medio de comunicación con el otro (compañero, padre o familiar) y solo busca a la otra persona para que le ayude en algo pero no para que juegue “literalmente” con él. Tampoco tienen la necesidad de mostrar al otro sus juguetes o compartirlos. El resultado es que tiene pocos amigos.

2º- Cuando juegan con otros, son muy rígidos en las normas que ellos mismos proponen y difícilmente acatan las normas, opiniones o sugerencias de los otros. No entienden el concepto de perder y lo pueden vivir de forma muy angustiosa. Suelen jugar solos de forma natural y no les crea tensión ni sentimiento de rechazo por parte de los otros el permanecer en sus propios intereses aunque esté con más niños. Suelen ser muy vulnerables ya que les cuesta entender las intenciones de los otros y, frecuentemente, confunden cuando son víctimas de un insulto o una broma por parte de sus compañeros. También pueden malinterpretar determinados mensajes del maestro.

3º- El punto anterior es fruto de lo que denominamos poca Flexibilidad Cognitiva. Es decir, son niños que se rigen por normas, rituales o reglas que ellos mismos crean y van variando pero son muy reacios a los cambios. Suelen comportarse según sus tendencias naturales y no entienden la necesidad de funcionar de otra manera que no sea la que ellos mismos sienten. Esto conlleva malentendidos con padres, maestros u otros que suelen catalogar pronto a estos niños como maleducados cuando en realidad no hay maldad ni sensación en ellos de estar haciendo las cosas mal. Así pueden negarse a hacer determinadas tareas (escribir, leer, etc.) aunque haya capacidad para llevarlas a cabo. También pueden ocurrir conductas atípicas. Se trata de comportamientos extraños (subirse a un árbol, esconderse debajo la mesa de la maestra, etc.) pero todo ello tiene lugar desde un funcionamiento muy individual y no tanto desde dinámicas colectivas de travesuras con otros niños.

4º Uno de los rasgos fundamentales de los niños TEA es que presentan un tipo de procesamiento de la información más basado en las partes, en los detalles, que en el todo. Para entender esto vamos a explicar brevemente una de las pruebas de evaluación con los niños bajo sospecha de TEA: Se les presenta una fotografía grande (A4) donde se muestra una escena con diferentes personajes, objetos, etc. Puede ser un parque, ciudad u otro. Los niños TEA suelen primero analizar los detalles. Para ellos resulta más natural en una foto compleja analizar los detalles (un perro, una farola, una planta que no debería estar ahí, etc.) que no el significado global de la imagen. Así difícilmente, ante una foto de un parque público, nos dirá de entrada que se trata de un parque, sino que mencionará que ve: un perro, un coche, etc.

Se trata de mentes muy analíticas pero con poca capacidad de abstracción o de analizar los detalles también en función del contexto. No es, pues, de extrañar que dentro de este colectivo, al menos en los que presentan un CI más normalizado, haya más adelante brillantes ingenieros o informáticos entre otras posibilidades, pero también personas que no se desenvuelven bien en las relaciones sociales.

5º- Finalmente comentar que también debe ponernos en alerta la presencia de intereses restringidos a determinados temas, a veces de forma obsesiva (dinosaurios, matriculas coche, jugadores futbol, etc.). Conductas sensoriales anómalas (fobias a determinados ruidos, texturas de ropa, alimentos, rituales, etc.).

7- Prevalencia

Actualmente hemos asistido a un cambio drástico respecto a los niveles de prevalencia de los TEA. Si hace apenas 15 o 20 años, situábamos unos valores aproximados de 1 caso entre 2.500 o 3.000 niños, hoy en día parece razonable aceptar que 1 de cada 100 a 150 niños puede sufrir algún grado de TEA. La razón fundamental es que los TEA se contemplan actualmente desde un conjunto amplio de manifestaciones (ver esquema) que comprende no tan solo el Autismo más severo sino diferentes grados de afectación a nivel cognitivo, comunicativo y social. Esto hace que ahora la denominación TEA sea mucho más inclusiva y que comprenda personas que aun teniendo una vida relativamente normalizada y con estudios pueden presentar los síntomas que cursan con una baja inteligencia emocional o de cierto rechazo a las relaciones sociales, entre otros.

Muchos adultos que tienen un diagnóstico de Síndrome de Asperger (ahora englobado en los TEA) encajan perfectamente hoy en día a nivel profesional en actividades como la informática o la programación en diferentes niveles lo que propicia una cierta integración.

A pesar de que hoy conocemos más sobre el Autismo, se diagnostica antes y hay más profesionales especializados e instrumentos, el aumento de la prevalencia actual hace pensar, según algunos estudios (“Autistic Spectrum Disorders” de la Health and Human Services Agency) que puede haber factores aún no identificados con claridad que estuvieran en la base de este aumento. Entre otros, se especula con la posibilidad de la acción de algún tipo de tóxico o combinación de ellos que pudiera llegar a afectar al feto en su estado embrionario.

Es de esperar que muy pronto se puedan identificar dichos elementos, la cantidad necesaria y su vía de entrada en la población de riesgo para establecer las correspondientes medidas preventivas.

Más información de interés:

20 conceptos fundamentales (Ángel Rivière):

Siguiendo este enlace se exponen los 20 puntos claves que Ángel Riviere describió bajo el título de: ¿qué nos pediría un autista si pudiera?
También puede verse en formato audiovisual desde la Asociación Apnab.org

Software Niki-Talk:

“Dale una voz a tu hijo”
Esta es una de las frases con las que Alessandro La Rocca nos revela alguna de las utilidades de su programa Niki-Talk.
Niki Talk es un programa de Comunicación Alternativa y Aumentativa fácil de usar, ayuda a los niños con autismo o con cualquier otra discapacidad que limite la comunicación.
Excelente software adaptable a diferentes necesidades y que estamos utilizando con buenos resultados.
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Más información acerca de los T.E.A.(T.G.D.):

T.G.D. Evaluación T.G.D. Intervención Autismo Clásico Síndrome de Asperger

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